Primera semana de agosto
Obra: Lobe den Herren (Alabad al Señor Todopoderoso)
Autor: Joachim Neander
Himnario de Stralsund, publicada en 1680. El autor de esta obra fue un poeta y pastor aleman. El himno inicialmente nació de la tradición protestante, utilizado por muchos años durante las misas luteranas. Esta inspirado en los salmos 103 y 150. Invita a que toda la creación alabe a Dios: el Rey, Creador y protector de su pueblo. Aunque nació en la tradición protestante no contiene elementos propios de una confesión fe, es por ello que muchas comunidades lo cantan. La primera vez que canté este himno fue en la Basílica de San Pedro, durante una misa para la fundación papal.
Esta obra nace en un contexto donde la congregación tenia un papel importante en el canto. Esta pensado para que la comunidad cante y proclame la fe.
Análisis musical: Esta obra tiene la estructura de himno coral: estrofas sucesivas (iguales) además de una melodía sensilla y facil de recordar, frase equilibrada, lo cual facilita el canto de la comunidad. Justamente el diseño de este himno permite que todos puedan cantar, no solo un coro.
En cuanto a la melodía, utiliza movimentos amplios y una línea melódica ascendente lo que se siente como "grandeza", su melodía en clara, incluso para alguien que la está aprendiendo o escuchando por primera vez, es muy fácil de recordar.
Su ritmo es firme y estable, con una sensación casi de procesión. Es una obra solemne. Tiene progresiones sencillos, lo cual permite que sea fácil acompañarla con piano u órgano.
En muchas celebraciones (misas) se utiliza como himno de entrada. Comparto esta versión del himno en el idioma Inglés, con el Coro "The Tabernacle Choir at Temple Square", uno de los mejores y más famosos coros del mundo. En esta ocasión el arreglo de la obra es del Maestro Mack Willberg, director general del coro.
Texto de la obra en español:
Alabad al Señor, el Todopoderoso,
Rey glorioso de honor;
alma mía, despierta y canta,
únete al pueblo que alaba su nombre.
Venid y adoradle,
uníos a su canto de gloria.
Alabad al Señor, que con sabiduría infinita
gobierna y sostiene toda la creación;
que te protege bajo sus alas
y permanece siempre cerca de ti.
¿Acaso no has visto
cuánto bien ha hecho por ti?
Alabad al Señor, que todo lo que existe
con su palabra sostiene y conserva;
que te guía con amor paternal
y escucha la oración de sus hijos.
Confía en su gracia,
pues nunca abandona a quienes le buscan.
Alabad al Señor, que desde los cielos
derrama bendiciones sobre su pueblo;
que todo cuanto respira
se una en una sola alabanza.
Que toda criatura proclame:
¡Gloria al Dios eterno!